Fachismo

El artículo original se puede encontrar en Atlantic Centurion, autor Lawrence Murray.

Con diversos grados de nacionalismo étnico, la estética de los años 20s, 30s y 40s, y un sentido del humor que es profundamente hiperboreano que son algo común en la derecha alternativa, la mayoría de nosotros no somos realmente fascistas en el sentido de que nos adherimos a las creencias y los programas políticos esbozados e implementadas por líderes como Mussolini o Codreanu hace casi un siglo. Digo esto no para contrariar a los fascistas de hoy en día a la derecha de mí en el espectro ideológico, pero sólo como una simple observación que existen muchas otras interpretaciones de cómo mejor organizar o reorganizar a la sociedad dentro de los rangos de la derecha alternativa y el fascismo es solamente uno de ellos. En mi opinión, sobre todo en nuestro contexto predominantemente anglo-americano, el fascismo parece claramente distanciado de las costumbres y las formas tradicionales de gobierno adoptados por nuestro pueblo. El mero hecho de adoptar el fascismo europeo no permite una síntesis que tendrá lugar pero hace fricción con nuestra historia de sospecha hacia un estado demasiado poderoso, una sospecha útil.

Pero mientras seamos libres para debatir estas cosas en nuestro propio espacio-aunque estaríamos mejor invirtiendo nuestro tiempo promoviendo el objetivo común de los intereses de nuestra tribu-esto es una distinción que normalmente se pierde a todos los demás, y a menudo deliberadamente. Desde el desmembramiento de Alemania a finales de la Segunda Guerra Mundial, la cosmología de la izquierda ha sido una de guerra maniquea entre las fasces y el dildo. El fascismo se convierte en el maléfico superyó que frecuentemente atormenta el ego de los izquierdistas que se posicionan en una eterna lucha contra las fuerzas del fascismo con el fin de llevar a cabo su programa de falsa utopía de la liberación de color moca, la igualdad y la destrucción de todas las identidades europeas. ¡Y se habrían salido con la suya con la justicia social también si no fuera por esos entrometidos nazis opresores!.

Por desgracia, el fascismo como lo recordamos ya no existe como una amenaza política para la hegemonía de la izquierda en términos de la política electoral y la ventana de Overton. Nombre un partido fascista real que represente una amenaza creíble a un ala de la izquierda, centro-izquierda, o administración cuckservative(conservadores que se postran y venden a su electorado para satisfacer a Dildolech) con el poder para ganar una mayoría en el gobierno.

Así es; no existe ni uno. Ni siquiera Hungría es fascista. Trump no es un fascista o bien, no hasta que le oigo decir: ein Volk, ein Reich, ein Drumpf. ¿Qué es entonces el fascismo si la izquierda cree que actualmente está luchando contra ello? ¿Conservadurismo social? ¿Neoliberalismo económico? ¿Las políticas de austeridad? ¿Un nacionalismo cívico o cultural mansos? ¿Expresiones Anti-Islamistas durante una guerra global permanente entre los terroristas islámicos y todos los demás? ¿Nativismo? ¿Xenofobia? ¿Actitudes proteccionistas para la clase trabajadora blanca? ¿Cristianismo? Nada de esto es fascismo. Incluso si usted pone todos estos juntos todavía no sería fascismo; probablemente se asemejan mas al paleoconservadurismo.

Entonces, ¿qué es este fascismo que oímos tanto hablar? "Fascismo" es cualquier cosa que la izquierda está oponiendo actualmente; su razón de ser es suprimir a cualquier persona o a cualquier cosa que sugiera que la igualdad es un mito y que nuestro mundo debe organizarse en torno a la hipótesis de que esto es así. El fascismo es el enemigo al cual pueden movilizarse más celosamente en contra, porque históricamente fue el más eficaz en la supresión de ellos. La amenaza sobrevive en su psique colectiva como un siniestro coco.

El auge de la identidad política en el último par de décadas ha hecho que las cosas sean aun más explícitas. El fascismo visto desde la izquierda ya no sólo ser anti-liberal; ha obtenido su componente étnico devuelta. Ahora tenemos que modificar nuestra comprensión de lo que entiende la izquierda cuando lloran fascismo- esto es cuando cualquier persona o cosa que sugiere que existe una identidad positiva y colectiva con interés propio de los blancos para expresarse políticamente. Esto es algo que se desarrolló lentamente, especialmente en los Estados Unidos donde todavía nominalmente tenemos libertad de expresión, pero ahora es en gran parte imposible no notar para los letrados en metapolítica. Todo, desde cuckservatismo que a los llamados micro-agreciones apunta hacia esta dirección- Ser blanco es malo y usted debe sentirse mal al respecto. La oposición a esto es el racismo y el racismo es anti-liberal, ergo eres un fascista.

Supongo que con esto hemos llegado de vuelta a mi cuestionamiento original en cuanto a cuál es la relación entre la derecha alternativa y el fascismo, y cómo nuestros enemigos nos ven. Así que sin lugar a dudas, para la izquierda, somos fascistas. Los humildes pocos que escribimos y memeamos en nombre de nuestros parientes en el ciberespacio somos una escasa sombra de la vieja derecha. En el contexto de la hegemonía de la izquierda y los paradigmas que crean y promueven, el fascismo sigue vivo en sus mentes como una fuerza fuerte y viable. Sin embargo, para muchos, si no la mayoría de nosotros, la etiqueta del fascismo no explica con precisión lo que idealmente queremos o creemos que es posible. Pero hasta que la hegemonía de la izquierda sea sustituida por una hegemonía de la derecha, esto es tan inevitable como la noche y el día.

Puede que no todos seamos fascistas, pero todos somos un poco fachistones lo queramos ser o no. Somos Goys Fachistones, tenemos muchos pensamientos pícaros que mantienen despiertos a los izquierdistas por la noche durante sus sesiones de lucha. Bien mejor aceptarlo, y vamos pateando tomates suavemente por toda la dildoesfera.

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