Contra los Etno-Nacionalistas

El etno-nacionalismo es el ismo que más resuena en los pasillos y rincones de la Alt-Right o derecha alternativa, asi como en la nueva derecha. Los identitarios Europeos buscan rebelarse en contra del status quo globalista apelando al carácter histórico étnico de las naciones para asi argumentar o pelear en contra del avance de la globalización o el globalismo. El etno-nacionalismo es entonces definido como la preservación del carácter étnico y la soberanía de dicha etnia sobre un territorio, con etnia definida no tanto a nivel tribal sino a nivel de nación-estado, es decir, busca mantener la soberanía de la nación-estado enfocados en la preservación de la etnia, digamos, “fundadora” de dicha nación. Se podría resumir en el slogan “Alemania para los Alemanes, Inglaterra para los Ingleses” etc. Con la acotación explicita que los “alemanes” o “ingleses” son una etnia cuya membresía es cerrada. Es decir, es alemán (o Ingles) el que es descendiente de Alemanes o Ingleses étnicos, no el que simplemente tenga una cedula que diga que es alemán. Un turco con nacionalidad alemana es, a la vista de un etno-nacionalista, un turco, no un alemán, su gente y etnia están en Turquía y ahí es donde debería vivir. Pero el asunto de la ascendencia va o puede ir más allá, pues alguien con ascendencia alemana pero criado toda su vida en, digamos, Estados Unidos, no sería considerado alemán (o no debería), pues le falta el roce o la experiencia histórica de vivir en contacto con sus raíces Germanas. Es, si acaso, un “alemán en potencia” si decide reconectarse con su herencia. El turco anterior no es ni alemán ni alemán en potencia para un etno-nacionalista.

Así podemos ver, como el etno-nacionalismo es una respuesta en contra de la situación actual en Europa y EEUU donde las poblaciones nativas (y en el caso de EEUU me refiero a los blancos anglos, sajones y de otras etnias que fundaron o se acoplaron al país) decrecen mientras que están recibiendo a un gran número de foráneos que, que bajo los términos anteriores no serían ni nacionales ni nacionales en potencia. Es decir se está rompiendo el carácter étnico de la nación, suplantándolo por un carácter civil donde es alemán justamente el que tenga un papel que así lo diga, independiente de su lugar de origen o ascendencia. Justificaciones y causas para este fenómeno hay varias y han sido discutidas hasta el hastío en otras ocasiones, por lo que no es mi intención abordar ese tema, basta con decir que es por causa del “globalismo” que es todo lo contrario a lo que hemos venido explicando. Es decir, en vez de ser un ente particular de un sitio en particular, lo eres o puedes ser de cualquier lado sin límites.

Antes de proseguir quiero dejar bien claro que mi critica al etno-nacionalismo, no es porque este de acuerdo con el fenómeno que está ocurriendo. No quiero que Alemania se llene de ‘no-alemanes’ ni quiero que las poblaciones europeas (en términos etno-nacionalistas) sean suplantadas por otras no europeas (o incluso intra-europeas). Creo plenamente en el “Alemania para los alemanes, Inglaterra para los ingleses”.

Mis críticas a los etno-nacionalistas (o al etno-nacionalismo) como se presenta en la alt-right, que expondré a continuacion, deben verse como a un Cervantes desmitificando (quizás burlándose) pensamientos de gente que por alguna razón u otra, como el Quijote, se creen sus propias patrañas, y no como alguien que busca la justificación de la actual invasión a Europa y a EEUU.

El etno-nacionalismo es lo mismo que el liberalismo/libertarianismo

Muchos de nosotros tenemos nuestro origen en el campo de los liberales clásicos (o libertarios para usar el término estadounidense), pero en algún punto nos dimos cuenta que la ideología liberal, altamente individualista tenia serios agujeros. La idea o principio dominante en el libertarianismo es el del “Principio de No Agresión” (PdNA), que básicamente asevera que todo está permitido mientras no se agreda o haga daño a un tercero. La sociedad ideal bajo este principio seria, grosso modo, un conjunto de individuos viviendo sus vidas como mejor les parezca cada cual por su lado sin agredirse o imponerse unos a otros. Tú puedes tener tu familia tradicional por allá en tu propiedad y yo ser un degenerado drogadicto en la mía con tal que yo no me vaya a serlo en tu propiedad o tú quieras venir a imponer tu moralidad y practicas sobre mí. Cada quien en su propiedad, cada quien a lo suyo.

El problema clave con el PdNA es que ignora por completo el deseo del ser humano de imponerse sobre otros y esto va más allá de simple “resolución de conflictos”, para lo cual existen marcos teóricos libertarios para tratar el tema. No, estamos hablando de esa necesidad de expandirse, de tener un destino manifiesto, de querer hacerle jihad a los infieles, de buscar la gloria de la nación (y persona) propia a través de la violencia y conquista de otros o simplemente se decide que el costo de aplastar y conquistar a alguien es menor que el de tolerar su existencia e “intercambiar” con él. Así que el PdNA se cae por eso, porque es parte de la naturaleza humana querer expandirse y conquistar, no “vivir cada cual en su propiedad” y porque muchas veces simplemente es menos costoso conquistar e imponerse que permitir la existencia del otro.

¿Por qué hablo de todo esto? Pues porque el etno-nacionalismo como es interpretado actualmente por muchos en la alt-right es exactamente lo que acabo de describir anteriormente, pero a una escala más grande o compleja. En vez de individuos cumpliendo el PdNA serían entonces “naciones” o “tribus”. “No más guerras de hermanos”, “la era del imperialismo se acabó”. Todas frases comunes iteradas por etno-nacionalistas (europeos).

Sencillamente, no puede haber etno-nacionalismo, porque alguna etnia siempre buscara expandirse o hacerse de nuevos territorios o nuevas conquistas rompiendo el arreglo ‘idílico’, al igual que siempre habrá algún individuo que quiera o no pueda evitar agredir. Las implicaciones o críticas hechas desde la alt-right a los libertarios aplican perfecta y exactamente a los etno-nacionalistas, desde la imposibilidad practica hasta el hecho de que en verdad es una fachada para invitar a cosas como el ‘hedonismo’ o complacencia en la vida.

Para aclarar, no estoy diciendo que no debería haber tal cosa como “Francia” y “franceses-etnicos”, y que abogar por la existencia de ambos es una tontería, estoy diciendo que la idea que las fronteras de Francia permanecerán por siempre inalteradas debido a que todos nos vamos a apegar al “etno-nacionalismo” es patentemente falsa y hasta risible.

Abogar por etno-nacionalismo genera contradicciones claras

Hay algo que no cuaja bien cuando escuchas gente en la alt-right y etno-nacionalistas diciendo respecto a la conquista europea de América que “los indios perdieron”, que lo superen y ya, que ahora EEUU (o el continente Americano) le pertenece a Europa, a llorar a una esquina, perdedores. Pero luego los ves hablando de que es una gran atrocidad y una catástrofe que los “mexicanos” están haciéndose con EEUU o que los “musulmanes” están o conquistaran Europa. Puede que se “arrepientan” del imperialismo en el sentido que ahora le abrió las puertas a la justificación de la invasión europea así como a muchos de los pueblos que están invadiendo como tal, pero no es un arrepentimiento al acto de haber violado soberanías étnicas, sino a las consecuencias para Europa en la actualidad. No estoy tratando de decir que los europeos se merecen lo que les está pasando por su pasado colonial (todo lo contrario), estoy diciendo que es sumamente incoherente y hasta ingenuo andar defendiendo por un lado la violación total de los “derechos étnicos de auto-determinación” de las naciones étnicas (o solo tribus si no había un estado) que existían en los diferentes lugares que los Europeos conquistaron y luego abogar por el respeto de las etno naciones y su derecho a existir bajo sus propios criterios. Se ve sumamente ingenuo e infantil abogar por el etno-nacionalismo ahora, pero llenarse la boca por la conquista a los indios por parte de los ancestros europeos. Ahora que Europa está mal si se patalea y pide respeto a las soberanías y legados étnicos, pero hace 500 años, chúpatela que simplemente los europeos eran mejores y ganaron. Pura infantilidad. Las conquistas no estuvieron ni están mal (especialmente si tú eres el que las hace), lo que está mal es que no podamos montar una respuesta a la invasión actual europea más allá de argumentar que debería haber respeto por las etno-naciones, respeto que nunca nadie (no solo Europa) ha demostrado.

Entonces la conclusión es clara, los etno-nacionalistas o renuncian y se distancian de nuestros pasados coloniales e imperiales o se dejan de chorradas con el etno-nacionalismo. Yo, como hispano, jamás ni nunca renunciare ni me avergonzare del carácter Imperial de España. Catalunya, el Tahuantinsuyu y sus soberanías étnicas me traen sin cuidado.

El etno-nacionalismo es una admisión de debilidad, no una posición basada en principios

Por último, el abogar por el etno-nacionalismo no es esta posición altamente honorable basada en principios que quieren hacer ver, es simplemente una admisión de debilidad e impotencia ante la situación actual de conquista del imperio global. Haciéndome de lo expuesto en la sección anterior, queda claro que no importa el etno-nacionalismo cuando es uno el que es el poder Imperial conquistador, lo más probable es que se quieran suprimir dichos sentimientos o argumentos, justamente como lo trata de hacer el imperio global/globalista que nos gobierna ahora. Uno no aboga por los derechos de soberanía de los pueblos que está conquistando o ha conquistado. ¿Quiénes si lo hacen? Pues los conquistados, los débiles. Por ejemplo, los sureños o confederados norteamericanos se la pasan (y pasaban) hablando de secesión y que es una terrible injusticia el estar sometidos al imperio del norte, pero al mismo tiempo añoran un pasado alterno en el que el Sur armaría un imperio por todo el Caribe llamado “El Circulo Dorado”. Sus argumentos pro separación y soberanía solo aplican cuando ellos son los ocupados, no cuando serian ellos los ocupadores de lugares como Cuba o México. Así como los sureños, somos todos.

Conclusión

Más atrás dije que mi intención era desmitificar a lo Cervantes en el Quijote. Bueno, el etno-nacionalismo no es esta posición que es una panacea para todos los males presentes y futuros, no es una posición “principiada” y altamente honorable. Pensar eso, es ver un espejismo donde hay un molino. El molino es que es una táctica retorica cuando uno se encuentra en posición de debilidad cuando alguien más te ha conquistado o te está conquistando. Viéndolo así, pues no tiene nada de malo usar dicha táctica, pues nos encontramos en esa posición y es lo que nos toca. Solo arguyo que se entienda que y porque se usa.

A los etno-nacionalistas les propongo el siguiente experimento mental: Supongan que de alguna manera la Polonia actual empieza a invadir exitosamente a Europa Occidental, produciendo un imperio polaco que abarque países como Alemania, Francia e Inglaterra. Una clara violación del principio “etno-nacionalista” pues no solo están violando la soberanía alemana están matando a otros europeos para lograrlo. Sin embargo empieza a prohibir y deportar a todos los Africanos o Musulmanes fuera de Europa y empieza a ejecutar a todos los proponentes y defensores de ideologías perniciosas que tildamos “marxismo cultural” así como destruir sus obras, también expulsan a los judíos. En corto, imaginen que el Imperio Polaco ha logrado casi todas o todas las metas que la alt-right aboga, este Imperio Polaco ha salvado a Europa de la invasión Islámica la ha salvado de las ideologías destructivas egalitarias. La alternativa a este Imperio Polaco hipotético es el statu quo actual.

¿Qué lado debería tomar el etno-nacionalista? ¿Es preferible el Imperio Polaco con las características que le acuño o es mejor que no existiese algo así porque el imperialismo y los imperios son categóricamente malos y el etno-nacionalismo categórica y absolutamente bueno y deseable por encima de toda otra forma de arreglo?

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